2012-05-18T10:44:52Z
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1995
Se lleva a cabo un ensayo clínico en un grupo de 72 pacientes no hipertensos seleccionados entre los pacientes de un gabinete odontoestomatológico a fin de intentar determinar si la utilización de irrigadores de bicarbonato y la consiguiente sobrecarga de sodio, absorbido a través de la mucosa bucal y del surco gingival, son capaces de originar aumentos significativos de la presión arterial en los pacientes. Secundariamente trataremos de determinar si el grado de enfermedad periodontal que presenten los sujetos es un factor determinante en las posibles modificaciones que se puedan producir. De los resultados obtenidos podemos afirmar que la absorción del sodio proyectado por los irrigadores no es capaz de traducirse en alteraciones significativas de la presión arterial de los pacientes y que las modificaciones que se aprecian en la misma durante el tratamiento serían mayormente consecuencia del stress que originamos al paciente. El grado de enfermedad periodontal tampoco parece influir especialmente en las modificaciones tensionales.
Artículo
Versión publicada
Castellano
Dips Rocas
Reproducció digital del document publicat en format paper.
Anales de Odontoestomatología, 1995, núm. 1, p. 13-20
(c) Anales de Odontoestomatología, 1995